martes, 5 de julio de 2022

Los Planes de Pensiones de Empleo, PPE, otro robo a la clase obrera. Bloque Combativo y de Clase (05/07/2022).

En primer lugar, hay que decir que denominar “Plan de Pensiones” a esta herramienta del capitalismo es un engaño manifiesto, tratan de confundir con el nombre, no es una pensión como tal. Es un plan de ahorro basado en la especulación financiera, en las apuestas en fondos de inversión, en la ruleta de las bolsas de valores.

Básicamente es un mecanismo para transformar los rendimientos del trabajo en capital financiero y especulativo. Quien se beneficia de este traspaso es la banca y los especuladores, que se apropian de una ingente cantidad de dinero de la clase trabajadora. Los gestores de los planes de pensiones: los bancos, las empresas y sus socios sindicales (fundamentalmente CCOO y UGT como copropietarios de las gestoras); cada año han obtenido, sólo en comisiones por la gestión de los fondos, dos mil (2.000) millones de euros. Independientemente de que un Plan de Pensiones vaya bien o mal, ellos siempre ganan, porque cobran por el dinero que gestionan, sin importar si éste pierde o gana.

Socialmente los Planes o fondos de pensiones privados y/o de Empleo son un auténtico desastre:

Porque son una herramienta que sirve para socavar las pensiones públicas, succionando hacia la banca y las instituciones financieras privadas ingentes cantidades de dinero público, lo que supone la privatización de una gran masa salarial producida por la clase obrera.

Sustrae recursos públicos por las deducciones fiscales y los descuentos en cotizaciones directas a la Seguridad Social.

Las aportaciones empresariales e institucionales a los planes de pensiones quedan excluidas de la cotización a la Seguridad Social.

Las prestaciones no son universales, no se basan en la solidaridad entre los y las trabajadoras, aumentan las desigualdades. Se ataca directamente al sistema solidario de reparto, fomentando la salida individualista mediante la contratación de la pensión privada en la cual el riesgo individual lo soporta el ahorrador, frente a un sistema público donde no existen los riesgos individuales.

Fractura aún más la solidaridad y cohesión dentro de la clase trabajadora. Con los salarios de subsistencia actuales ¿quién podrá aportar dinero para su plan de pensiones? Sólo unos pocos podrán pagar el Plan de pensiones, ahondando más en el individualismo de los y las trabajadoras, para ser otra vez engañados.

La “Ley 12/2022, de 30 de junio, de regulación para el impulso de los planes de pensiones de empleo” (ley Escrivá), supone el empobrecimiento de las pensiones públicas y facilita su privatización. Pretende extender los planes privados a los trabajadores y trabajadoras, impulsados por el Estado y por medio de la negociación colectiva. La gestión de estos fondos se hará a través de la banca, aseguradoras privadas y de los “sindicatos” que firman esos mismos convenios colectivos y forman parte de las gestoras y de las Comisiones de Control de los planes de pensiones.

Para la implantación de estos planes necesitan del clientelismo y del sometimiento sindical, haciendo de los sindicatos implicados cómplices de la estafa, que participan como beneficiarios directos de este expolio a la clase trabajadora.

Llevan muchos años mintiéndonos sobre las pensiones públicas. No es verdad que gastemos en las pensiones públicas de forma desproporcionada, estamos muy lejos de la provisión que hacen en Francia o Alemania, en términos de proporcionalidad a los ingresos del Estado. El cuento demográfico es otro elemento propagandístico para atacar a las pensiones públicas y justificar las continuas reformas. El déficit de la Seguridad Social no es por el gasto en las pensiones, es por los contratos en precario, los salarios de miseria y la excepciones a las empresas en las cotizaciones a la Seguridad Social, debido a las constantes reformas laborales. La lucha por las pensiones públicas va unida necesariamente a la lucha contra las reformas laborales y por unos puestos de trabajo dignos y con derechos.

Para nosotras y nosotros la pensión es un derecho; para los especuladores, para la banca y sus sindicatos lacayos, es un negocio. La ofensiva es fuerte, las trabajadoras y trabajadores debemos tener clara conciencia del engaño que suponen los planes de pensiones y dar la batalla por un sistema público de pensiones dignas.

¡EL BLOQUE COMBATIVO Y DE CLASE SIGUE EN LA LUCHA POR LAS PENSIONES PÚBLICAS Y DIGNAS!

¡CONTRA LAS REFORMAS LABORALES Y DE LAS PENSIONES!

¡ORGANIZATE Y LUCHA!