martes, 23 de junio de 2020

Contra los despidos, la lucha. No al “Diálogo Social” entre patronal, sindicatos burocratizados y Gobierno.


Estas últimas semanas hemos visto desatarse una oleada de despidos. Nissan ha anunciado que va a cerrar sus factorías en Barcelona y dejar 3000 trabajadores en la calle, afectando a otros 27.000 empleos indirectos, entre empresas de componentes, proveedores, etc. Otro tanto ocurre con la fábrica de aluminio de Alcoa en Lugo, que va a despedir a más de 500 trabajadores. 

Los ERTEs amenazan con convertirse en EREs. Los trabajadores de los servicios a bordo de los trenes de Renfe, empiezan a temer por su futuro. También muchos de los empleados del comercio, la hostelería o el turismo. Tras la oleada de suspensiones que dejó a millones de trabajadores dependiendo de exiguos y condicionados subsidios, viene el tsunami de pérdidas de puestos de trabajo.

Y los que mantienen su empleo, se encuentran con situaciones extremas de inseguridad, peligro para sus vidas, y pérdida acelerada de condiciones de trabajo. Los empresarios pretenden que se les “devuelvan” las horas en la limpieza viaria madrileña. Trabajadoras de los centros de belleza, que han sido obligadas a ir a trabajar pese a estar en situación de ERTE para no perder su empleo, son despedidas por la supuesta finalización de supuestos contratos temporales en fraude ley. Nadie se preocupa de garantizar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales frente al Covid-19.

Mientras tanto, los empresarios hacen grandes cumbres virtuales y reclaman ayudas al gobierno para todos los sectores imaginables. Ayudas que el gobierno otorga con profusión a los grandes patronos de la automoción o el turismo, sin pedirles nada a cambio. Ni cesiones entorno a la negociación colectiva, ni la retirada de la reforma laboral, ni participación obrera en la gestión de las empresas, ni construcción de un sector público empresarial que garantice la soberanía productiva y tecnológica. El gobierno va a rescatar, con los impuestos pagados por los trabajadores, a las grandes transnacionales, los fondos buitre y la oligarquía incapaz de nuestro país. Todos nos tendremos que apretar el cinturón para que no decaiga el festín de corrupción y la transferencia de rentas del común a manos privadas en que consiste el degradado capitalismo español.

Europa nos promete dinero a cambio de más recortes, de más privatizaciones, de más “colaboración público-privada” (porque tenemos un empresariado que es incapaz de generar ningún modelo de negocio que no consista en “meter la mano” en las arcas públicas), de más “flexibilidad” laboral (es decir, facilidad para el despido) y de peores pensiones públicas y servicios sociales y educativos. Todos quieren su parte del saqueo. Su botín robado a los trabajadores y ensangrentado por una pandemia que podía haberse controlado si no se hubiera legalizado el latrocinio con la ley 15/97, facilitando la derivación de los recursos de la Sanidad Pública a la empresa privada.

Todos participan. También el Ministerio de Trabajo y los sindicatos oficialistas y burocratizados (UGT y CCOO) que han iniciado nuevas rondas de un “diálogo social” que consiste básicamente en debatir con la patronal cómo hacer que los trabajadores traguen con todo esto. Cómo hacer para no derogar la reforma laboral, pese a las promesas electorales. Cómo hacer para que continúen los ERTEs. Cómo hacer para que la defensa de la igualdad de género en las empresas se transforme en una pila de papeles y una actividad de gestión burocrática para que vivan de ella algunas consultoras. Cómo hacer para que se “devuelva” el tiempo de trabajo del confinamiento, como si los trabajadores hubieran estado de fiesta o vacaciones, mientras se les confinaba, amenazaba, y se prohibían sus protestas públicas.

Nosotras y nosotros no vamos a participar de ese “diálogo social”. No le vamos a mandar cartas de amor a la Ministra de Trabajo ni le vamos a publicar publi-reportajes en la prensa obrera. Nosotros hemos decidido luchar. Movilizarnos. Defendernos.

Hacemos un llamamiento a la clase trabajadora, a los sectores más vulnerables de la clase media (autónomos, profesionales…) y a todas las personas con sensibilidad humanitaria, social y democrática de este país. 

Os llamamos a la movilización. A la acción. A la autoorganización. A la construcción de una alternativa de sociedad. A la alianza para la lucha.

Estamos ante una bifurcación histórica sin precedentes en nuestro tiempo de vida. El futuro se juega ahora. O avanzamos, o perderemos mucho más de lo que podemos imaginar. 

Trabajadores: el futuro está en vuestras manos. 

El único futuro vivible está en nuestras luchas.

No es tiempo de “diálogos” adormecedores, sino de defender decididamente lo vuestro.

Bloque Combativo y de Clase




domingo, 14 de junio de 2020

Desastre en la Sanidad Pública. Bloque Combativo y de Clase

Un drama como el que hemos vivido y previsiblemente seguiremos viviendo durante tiempo, nos ofrece la posibilidad de pensar, de sentir, de entender, … en definitiva la posibilidad de cambiar.
De cambiar socialmente, pero también desde el punto de vista personal.

Dice el refrán que ‘no hay peor ciego que el que no quiere ver’. Y desgraciadamente es cierto: durante años, a pesar de la evidencia del desmantelamiento de los servicios públicos, la sociedad ha mirado para otro lado.

En el aspecto sanitario porque, pese a la evidencia del deterioro (disminución de la calidad, listas de espera incompatibles con la salud y la vida, …), la sociedad se ha limitado a una solución ‘individualista’: huir –quien ha dispuesto de medios económicos para ello- de la Sanidad Pública y buscar la solución en las pólizas de seguros privados. ‘Y quien no tenga para ello, que se aguante’.
Solución, repetimos, individualista, que ha contribuido al desastre vivido por la pandemia, al encontrarnos con una Sanidad Pública descapitalizada, desmantelada, privatizada en gran parte y sin la capacidad de respuesta necesaria; solo paliada por el enorme esfuerzo de sus trabajadoras y trabajadores, esfuerzo que en muchas ocasiones han pagado con su propia salud.

Consideración aparte debería realizarse de lo sucedido en las residencias de mayores, sector altísimamente privatizado y con una evidente carencia de medios, personal y, por lo tanto, de calidad.
La indignidad que han padecido nuestros mayores, la más que evidente conducta criminal de las Administraciones Públicas en comunidades como Madrid debe tener, inexcusablemente, consecuencias. 

Pero en ambos sectores, sanitario y socio-sanitario, deberíamos tener en cuenta que “si se recorren los mismos caminos llegaremos al mismo sitio". 

Y decimos esto porque es más que conveniente recordar que en Madrid, durante 2012-2013, se hizo todo lo posible por convencernos de que “se había frenado la privatización” y como hemos podido comprobar en nuestras propias carnes, era mentira y solo se trataba del más burdo manejo.

Tampoco deberíamos olvidarnos de que el deterioro y privatización del sistema sanitario no surgieron por generación espontánea: ‘hay responsables’. Por un parte quienes se benefician económicamente y, por otra, quienes no adoptan de manera prioritaria los cambios legales necesarios (nos preguntamos por qué).

Y al principio de  este escrito, señalábamos también la necesidad de cambios personales.

Nadie entendería que una postura contra el machismo se limitase a pedir cambios legales: ‘son imprescindibles los cambios personales’.

Lo mismo sucedería con la lucha contra el cambio climático, en la que nuestras posturas y compromisos personales son absolutamente necesarios.

Pues lo mismo sucede en la sanidad y la dependencia: cuando el lucro y el negocio marca la actuación en salud o el cuidado de las personas mayores, mal vamos. No volvamos a consentirlo. 

Por una ética humana en el cuidado de la salud y la dependencia.

Por la derogación de la Ley 15/97.

Por la vuelta a manos públicas de todo lo privatizado.

Por la potenciación de la Atención Primaria. 

Acude el 20 de junio de 2020 en Madrid a la manifestación a las 20 horas de  de Atocha-Hospital Niño Jesús o al resto de movilizaciones que tendrán lugar en todo el estado.



martes, 2 de junio de 2020

En defensa del transporte público. Bloque Combativo y de Clase

Sería necesario hacer un acto de reflexión y de memoria, para comprobar las miserias y las mentiras de un sistema capitalista insaciable y carroñero, al que los trabajadores y trabajadoras no le importamos absolutamente nada. Cuando el negocio se pone por encima del bien común, llámese sanidad, educación, dependencia, transporte etc., se produce el mayor desprecio hacia las personas, sin importar lo más mínimo las consecuencias que esta situación provoca. Tampoco hace falta retrotraerse mucho tiempo, para ver y comprobar la esquilmación que se ha venido realizando de cualquier servicio público, dinero fácil y asegurado, negocio redondo, y si existen pérdidas, que no se preocupen los carroñeros, que el estado corre con la cuenta, ya lo pagará la clase obrera.

El mantra utilizado siempre ha seguido el mismo guion, primero se degradan los servicios públicos, para después con la justificación del mal funcionamiento del servicio, llevar a cabo el los pasos siguientes, las externalizaciones entregar a manos privadas trabajos de mantenimiento que contratan y subcontratan reiteradamente haciéndose con un negocio seguro.

Unos meses atrás se recrudecieron los ataques a los transportes públicos, con la clara intención de degradar el servicio, adelgazando la plantilla hasta el punto de suprimir y eliminar trenes y autobuses desproporcionadamente, tanto en el Metro, como en la EMT, que provocaba el aumento de intervalos y que las frecuencias de paso se viesen seriamente alteradas, pasando a doblar y triplicar los tiempos de espera. A la vez que se engordaban los equipos Directivos de estas empresas con personal de confianza colocado a dedo, se paraliza le contratación de trabajadores, detraían partidas económicas para provocar cierres de ejercicio en pérdidas y se imponían medidas sin la participación de los trabajadores y trabajadoras, tratando de dividir y fraccionar la unidad de respuesta de las plantillas.

Ante estas actuaciones, solo la lucha de los trabajadores y trabajadoras, el apoyo y la concienciación de los usuarios y la solidaridad de organizaciones sociales y sindicales consiguieron hacerlas frente, obligando a dar marcha atrás a las políticas neoliberales, consiguiendo dotarlos del personal y los medios suficientes como para cubrir los puestos necesarios y prestar así, el servicio de calidad demandado por nuestros usuarios.

Debido a la nueva situación sobrevenida por la pandemia del Covid-19, la ciudadanía está priorizando el uso del transporte privado por encima del público por miedo al contagio, alentada por los poderes gubernamentales. Esta tendencia debe terminar, y en este nuevo escenario se debe volver al uso del transporte público con todas las medidas higiénicas de seguridad y de calidad, siendo fundamental continuar con la contratación de nuevos trabajadores hasta cubrir plantillas y la inversión necesaria en material.

Por lo que la Comunidad de Madrid, los municipios y las empresas del transporte público deberán hacer más atractivo su uso, garantizando un servicio de gran calidad mediante la implantación de medidas como:

Ampliar la red del transporte público mejorando las frecuencias y las horas de funcionamiento, creando nuevas líneas transversales, tanto entre municipios como entre barrios, ampliando los carriles bus y bus-vao. Para ello sería necesario la contratación de personal en todas las diferentes Empresas del transporte público.

Darle un impulso al uso de la bicicleta en los municipios, creando una red de servicio lo suficientemente extensa para que sea accesible a toda la ciudadanía.

La creación de aparca-bicis, aparcamientos disuasorios, etc... en las cercanías de áreas con transbordos intermodales.

La oferta de innovadores planes tarifarios, ampliando la implantación del sistema de pago por tarjetas inteligentes.

Creación de un abono social, ampliar la edad de uso del Abono Joven.

Creación de paradas a demanda por horarios, personas de movilidad reducida, tercera edad.

En definitiva, implementar todas aquellas medidas encaminadas a conseguir un transporte público de calidad, accesible y respetuoso con el medio ambiente.

Una de las lecturas positivas de la situación vivida es la necesidad del mantenimiento y ampliación de los servicios públicos, verdaderos garantes de una sociedad más igual, más solidaria.

Fuera especuladores y arribistas de los servicios públicos.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

BLOQUE COMBATIVO Y DE CLASE

No existe alternativa al Transporte Público Colectivo como eje de la movilidad metropolitana en Madrid

Por ello, tanto en la fase de desescalada como en la fase posterior, cuando la situación se haya normalizado, es necesario tomar una serie de medidas que garanticen que el transporte público cumpla su función con total seguridad:

    • Disminuir las necesidades de desplazamientos y escalonar las horas punta

        ◦ Fomentar y consolidar el teletrabajo.
        ◦ Flexibilizar el horario de entrada y salida en los centros de trabajo.
     ◦ Facilitar que todas las gestiones electrónicas de las distintas administraciones sean más accesibles y sencillas.
        ◦ Fomentar las compras de proximidad apoyando al pequeño comercio local frente a las grandes superficies.
     ◦ No autorizar la urbanización de zonas periféricas que no dispongan de los servicios administrativos, educativos, socioculturales y comerciales necesarios, y que no cuenten con un plan de movilidad sostenible que contemple el transporte público en su planificación.

    • Mejorar la oferta de transporte público

        ◦ Asegurar una adecuada oferta de transporte público, dimensionando la red actual (cobertura y frecuencias) de acuerdo con las necesidades reales de movilidad de la población. Para ello, es esencial la contratación de trabajadores de base, primando las áreas de explotación y mantenimiento.
        ◦ Mejorar la información pública en tiempo real sobre opciones de transporte público, tiempos de espera, alternativas existentes, etc., para distribuir la demanda de la forma más adecuada.
        ◦ Aumentar los kilómetros de carriles bus en la ciudad y dotarlos de prioridad semafórica.
        ◦ En todas las principales carreteras de entrada/salida a la capital madrileña convertir uno de los carriles de circulación motorizada en carril-bus.
        ◦ Ampliar la conexión entre los intercambiadores de transportes y los espacios productivos (polígonos industriales y empresariales) mediante autobuses lanzaderas de gran capacidad que circulen por carriles reservados.
        ◦ Introducir un abono social para personas desempleadas y sin recursos.
        ◦ Introducir un billete intermodal que permita cambios entre todos los medios de transporte con el mismo título.
        ◦ Impulsar por parte de las administraciones locales un plan de mejora de la red de Cercanías de Madrid.
        ◦ Facilitar el acceso ciclista a las estaciones e intercambiadores de transporte público, creando zonas de estacionamiento seguro, y promover la intermodalidad Bici-TP.

    • Reforzar la seguridad sanitaria en el transporte público

       ◦ Intensificar las tareas de limpieza y desinfección de vehículos y estaciones.
       ◦ Disponer de informaciones e indicaciones claras en las estaciones y vehículos para asegurar que no se supere el aforo recomendado y las distancias de seguridad (vestíbulos de entrada y salida unidireccionales, pegatina en asientos, indicaciones en los andenes, etc.).
     ◦ Dotar a las distintas plantillas del transporte público (conductores, personal de estación y mantenimiento) de las medidas de prevención y protección necesarias.

    • Garantizar la financiación adecuada para mantener un transporte público de calidad

     ◦ Aprobar una Ley estatal de financiación del transporte público.
     ◦ Reducir las millonarias inversiones previstas para nuevas infraestructuras viarias, reasignándolas en mejorar los servicios e infraestructuras del transporte público y para poner en práctica planes de movilidad sostenible.
    ◦ Crear un fondo de compensación por parte de todas las administraciones competentes con el objetivo de suplir las pérdidas causadas por la emergencia sanitaria a los distintos operadores del transporte público que, además de seguir prestando servicio, han tenido que asumir gastos extraordinarios.
     ◦ Recuperar la gestión pública de actividades derivadas a empresas privadas, y que ha supuesto en un empeoramiento tanto del servicio como de las condiciones laborales del personal contratado. Esta internalización podría empezar por los equipos de limpieza de emergencia, imprescindibles en esta crisis y que actualmente no son suficientes.

SÓLO UN TRANSPORTE PÚBLICO DE CALIDAD
PUEDE GARANTIZAR UNA MOVILIDAD SOSTENIBLE

(Manifiesto de Madrid en Transporte Público)