martes, 2 de junio de 2020

En defensa del transporte público. Bloque Combativo y de Clase

Sería necesario hacer un acto de reflexión y de memoria, para comprobar las miserias y las mentiras de un sistema capitalista insaciable y carroñero, al que los trabajadores y trabajadoras no le importamos absolutamente nada. Cuando el negocio se pone por encima del bien común, llámese sanidad, educación, dependencia, transporte etc., se produce el mayor desprecio hacia las personas, sin importar lo más mínimo las consecuencias que esta situación provoca. Tampoco hace falta retrotraerse mucho tiempo, para ver y comprobar la esquilmación que se ha venido realizando de cualquier servicio público, dinero fácil y asegurado, negocio redondo, y si existen pérdidas, que no se preocupen los carroñeros, que el estado corre con la cuenta, ya lo pagará la clase obrera.

El mantra utilizado siempre ha seguido el mismo guion, primero se degradan los servicios públicos, para después con la justificación del mal funcionamiento del servicio, llevar a cabo el los pasos siguientes, las externalizaciones entregar a manos privadas trabajos de mantenimiento que contratan y subcontratan reiteradamente haciéndose con un negocio seguro.

Unos meses atrás se recrudecieron los ataques a los transportes públicos, con la clara intención de degradar el servicio, adelgazando la plantilla hasta el punto de suprimir y eliminar trenes y autobuses desproporcionadamente, tanto en el Metro, como en la EMT, que provocaba el aumento de intervalos y que las frecuencias de paso se viesen seriamente alteradas, pasando a doblar y triplicar los tiempos de espera. A la vez que se engordaban los equipos Directivos de estas empresas con personal de confianza colocado a dedo, se paraliza le contratación de trabajadores, detraían partidas económicas para provocar cierres de ejercicio en pérdidas y se imponían medidas sin la participación de los trabajadores y trabajadoras, tratando de dividir y fraccionar la unidad de respuesta de las plantillas.

Ante estas actuaciones, solo la lucha de los trabajadores y trabajadoras, el apoyo y la concienciación de los usuarios y la solidaridad de organizaciones sociales y sindicales consiguieron hacerlas frente, obligando a dar marcha atrás a las políticas neoliberales, consiguiendo dotarlos del personal y los medios suficientes como para cubrir los puestos necesarios y prestar así, el servicio de calidad demandado por nuestros usuarios.

Debido a la nueva situación sobrevenida por la pandemia del Covid-19, la ciudadanía está priorizando el uso del transporte privado por encima del público por miedo al contagio, alentada por los poderes gubernamentales. Esta tendencia debe terminar, y en este nuevo escenario se debe volver al uso del transporte público con todas las medidas higiénicas de seguridad y de calidad, siendo fundamental continuar con la contratación de nuevos trabajadores hasta cubrir plantillas y la inversión necesaria en material.

Por lo que la Comunidad de Madrid, los municipios y las empresas del transporte público deberán hacer más atractivo su uso, garantizando un servicio de gran calidad mediante la implantación de medidas como:

Ampliar la red del transporte público mejorando las frecuencias y las horas de funcionamiento, creando nuevas líneas transversales, tanto entre municipios como entre barrios, ampliando los carriles bus y bus-vao. Para ello sería necesario la contratación de personal en todas las diferentes Empresas del transporte público.

Darle un impulso al uso de la bicicleta en los municipios, creando una red de servicio lo suficientemente extensa para que sea accesible a toda la ciudadanía.

La creación de aparca-bicis, aparcamientos disuasorios, etc... en las cercanías de áreas con transbordos intermodales.

La oferta de innovadores planes tarifarios, ampliando la implantación del sistema de pago por tarjetas inteligentes.

Creación de un abono social, ampliar la edad de uso del Abono Joven.

Creación de paradas a demanda por horarios, personas de movilidad reducida, tercera edad.

En definitiva, implementar todas aquellas medidas encaminadas a conseguir un transporte público de calidad, accesible y respetuoso con el medio ambiente.

Una de las lecturas positivas de la situación vivida es la necesidad del mantenimiento y ampliación de los servicios públicos, verdaderos garantes de una sociedad más igual, más solidaria.

Fuera especuladores y arribistas de los servicios públicos.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

BLOQUE COMBATIVO Y DE CLASE

No existe alternativa al Transporte Público Colectivo como eje de la movilidad metropolitana en Madrid

Por ello, tanto en la fase de desescalada como en la fase posterior, cuando la situación se haya normalizado, es necesario tomar una serie de medidas que garanticen que el transporte público cumpla su función con total seguridad:

    • Disminuir las necesidades de desplazamientos y escalonar las horas punta

        ◦ Fomentar y consolidar el teletrabajo.
        ◦ Flexibilizar el horario de entrada y salida en los centros de trabajo.
     ◦ Facilitar que todas las gestiones electrónicas de las distintas administraciones sean más accesibles y sencillas.
        ◦ Fomentar las compras de proximidad apoyando al pequeño comercio local frente a las grandes superficies.
     ◦ No autorizar la urbanización de zonas periféricas que no dispongan de los servicios administrativos, educativos, socioculturales y comerciales necesarios, y que no cuenten con un plan de movilidad sostenible que contemple el transporte público en su planificación.

    • Mejorar la oferta de transporte público

        ◦ Asegurar una adecuada oferta de transporte público, dimensionando la red actual (cobertura y frecuencias) de acuerdo con las necesidades reales de movilidad de la población. Para ello, es esencial la contratación de trabajadores de base, primando las áreas de explotación y mantenimiento.
        ◦ Mejorar la información pública en tiempo real sobre opciones de transporte público, tiempos de espera, alternativas existentes, etc., para distribuir la demanda de la forma más adecuada.
        ◦ Aumentar los kilómetros de carriles bus en la ciudad y dotarlos de prioridad semafórica.
        ◦ En todas las principales carreteras de entrada/salida a la capital madrileña convertir uno de los carriles de circulación motorizada en carril-bus.
        ◦ Ampliar la conexión entre los intercambiadores de transportes y los espacios productivos (polígonos industriales y empresariales) mediante autobuses lanzaderas de gran capacidad que circulen por carriles reservados.
        ◦ Introducir un abono social para personas desempleadas y sin recursos.
        ◦ Introducir un billete intermodal que permita cambios entre todos los medios de transporte con el mismo título.
        ◦ Impulsar por parte de las administraciones locales un plan de mejora de la red de Cercanías de Madrid.
        ◦ Facilitar el acceso ciclista a las estaciones e intercambiadores de transporte público, creando zonas de estacionamiento seguro, y promover la intermodalidad Bici-TP.

    • Reforzar la seguridad sanitaria en el transporte público

       ◦ Intensificar las tareas de limpieza y desinfección de vehículos y estaciones.
       ◦ Disponer de informaciones e indicaciones claras en las estaciones y vehículos para asegurar que no se supere el aforo recomendado y las distancias de seguridad (vestíbulos de entrada y salida unidireccionales, pegatina en asientos, indicaciones en los andenes, etc.).
     ◦ Dotar a las distintas plantillas del transporte público (conductores, personal de estación y mantenimiento) de las medidas de prevención y protección necesarias.

    • Garantizar la financiación adecuada para mantener un transporte público de calidad

     ◦ Aprobar una Ley estatal de financiación del transporte público.
     ◦ Reducir las millonarias inversiones previstas para nuevas infraestructuras viarias, reasignándolas en mejorar los servicios e infraestructuras del transporte público y para poner en práctica planes de movilidad sostenible.
    ◦ Crear un fondo de compensación por parte de todas las administraciones competentes con el objetivo de suplir las pérdidas causadas por la emergencia sanitaria a los distintos operadores del transporte público que, además de seguir prestando servicio, han tenido que asumir gastos extraordinarios.
     ◦ Recuperar la gestión pública de actividades derivadas a empresas privadas, y que ha supuesto en un empeoramiento tanto del servicio como de las condiciones laborales del personal contratado. Esta internalización podría empezar por los equipos de limpieza de emergencia, imprescindibles en esta crisis y que actualmente no son suficientes.

SÓLO UN TRANSPORTE PÚBLICO DE CALIDAD
PUEDE GARANTIZAR UNA MOVILIDAD SOSTENIBLE

(Manifiesto de Madrid en Transporte Público)

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